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viernes, 10 de noviembre de 2017

1 ano europeo

Una madrugada fria y con neblina del agosto pasado me despedia, una vez mas, de Buenos Aires: ciudad dificil para irse y tambien para volver. Casi un dia despues arriba a un Madrid caluroso; pegajoso; como suele serlo en pleno verano, cuando las calles quedan desiertas y el asfalto revienta.
Ha pasado casi un ano y me han sucedido infinitas cosas. Conoci tanta gente que dificil seria recordarlos a todos. El ano ha comenzado y terminado sin importar los calendarios...

Desde los primeos dias en Madrid en el barrio latino de Tetuan; el verdulero dominicano y sus compadres jugando al domino en la plaza viviendo la crisis y disfrutando del paro; el budin de la panadera peruana; las primeras salidas al metro con el perro y el charango; las huidas de la policia; la busqueda del cargador del equipo en epoca de vacaciones; el deabule por la ciudad; el barrio simocas, el de las calles de oficios; el sufrimiento de bajar las escaleras del metro con mis bartulos: pasaba 15 dias en Madrid aguantando el calor y la duda de a donde disparar.

Aterrice en Benicasim una manana calurosa; ke antes de ke las cafeterias abran el sol ya calcinaba. El rototom, ese festival de reggae gigante; parecia estar mas cerca de lo ke al final estuvo. Pase una semana paseando a mi perro entre conciertos y stands; entre rastras de mentira y de verdad; escuchando reggae; dub; ska; viendo bandas ke nunca mas; hice algunas funciones y una; la ke recuerdo mas fue despues de una charla de Antonio Escohotado.

Trabaje medio dia atendiendo una tienda, conoci a griegas; italianas; irlandesas; francesas, pero me hice amigo de una madrilena con acento ingles ke vivia en catalunya. Me regalo un apodo, un secreto, un tesoro. Para ella soy bolsitas, porque en esa epoca andaba sacando y vendiendo fotos de esa eterna bolsa de compras.

Vi como el festival acababa; comi unas pizzas con una comunidad de italianos pizzeros; poco a poco se fueron yendo los autos; las caravanas, de a decenas, de a centenas; hice dedo y fue una pena, nadie me llevaba, yo ni sabia a donde ir. Estaba perdido; llegar es dificil, mas si no te sabes decidir.
Ke solo, vino la noche; ya no quedaba casi ni un coche; tuve ke dormir viendo la resaca del festival; al otro dia me levante y la del negocio pal ke labure me dijo yo te llevo. Iba a Francia; pero me dio miedo y me baje en Catalunya; en Palafrugell; viste uno amigos en un Camping por Begur y descubri ke catalunya es un lugar muy verde; lleno de bosques; de repente no es tan hostil esta europa, me dije pa mi. De ahi camino a Terraza y ya al tiro a la capital catalana, donde pase todo el ano; entre idas y venidas. Barcelona; fue el centro desde donde vivi lo ke contare ahora.

Unos dias en la Nave Espacial; reencontrandose con amigos; colegas; gente ke andaba de rule; de ida o de vuelta. Prerado para Tarrega; el primer gran festival. Nos marchamos en furgoneta roja; con tupac a la cabeza; eramos 7 dentro de ella. En tarrega andaban todos; el fin de la temporada; 50 artistas con lagañas; se despertaban a la manana para ir al sorteo y la reparticion de plazas. Fue toda una experiencia; trabajar duro y a conciencia; estar siempre preparado para tirarte en cualkier lado...

2011

El transpote publico y su folklore


II.
Al segundo día de estar en el DF, al Maro, un uruguayo de ventipocos pirulos, pichón de capo, como me dijeron por ahí, que aprendió en 4 años, lo que a muchos le lleva una década, nos llevo a pasear por el Df. Un tour peligrosamente real, que incluyo mas de 3 o 4 horas arriba de diferentes transportes públicos. Una bienvenida que fue como un baldazo de agua fría y un aterriza en la nueva realidad latinoamericana.
El sistema de transporte del DF es bien complejo, teniendo en cuenta que es una ciudad viven casi 20 millones y mas de 5 llegan al centro a trabajar. Nunca dan abasto. Las avenidas a pesar de ser muy anchas andan siempre congestionadas; viajar en el metro es un desafío a la física: casi 4 millones de personas usan diariamente este servicio que cuenta con 11 lineas y mas de 100 estaciones y mas de 16 millones de personas usan el transporte público.
Caminar por los pasillos del metro en hora pico es seguir a la manada. Gente que te pisa los talones y si te detienes es posible que se produzca una reacción en cadena, un avalancha y acabes sepultado entre medio de una multitud. El metro va lleno siempre a mi parecer. Hay horas que literalmente es un suplicio razón por la cual hasta tuvieron que poner un vagón exclusivo para mujeres, por los reiterados acosos que sufrían.
Los recorridos son largos y cansinos. La gente que diariamente se pasa 1 hora metida bajo tierra debe buscar fuerzas en algo sobrenatural para apoltronarse a la cama y decidir no salir mas a la pinche ciudad. Lo único que tal vez haga un poco mas ameno el viaje es el desfile de vendedores ambulantes confiando en que gracias a sus esmerados cantitos algun pasajero sea capaz de salir de ostracismo, prestarles atención y venderles algo.
Realmente son tantos por viaje de media hora casi todos se bajan sin vender nada.
Una pequeña lista de los recuerdo:

El vendedor de cd: tal vez el más afortunado y al que menos le cueste llamar la atención gracias a su mochila amplificada, un invento 100 por ciento mexicano. He recorrido gran parte de este mundo buscando un equipo portátil ideado para artistas callejeros y nunca he visto nada mas parecido a eso que la mochila mexicana. Habra nacido necesidad o demanda de los vendedores?, lo cierto es que hay una industria enorme de este tipo de amplificadores, adosados a una mochila común y corriente, absolutamente adaptado para el vendedor ambulante o el artista itinerante. Obviamente como en todo producto hay algunos que lo adaptan un poco mejor. Es el caso que le mostraremos a continuación. Un vendedor de cds de tecno, que no le hace ningún asco a entrar con el trance a tope.Estilos musicales hay los que quieras, es solo pasarse un par de horitas en el metro...

El vendedor de pomadas ginseng: un artista de la palabra. Entre tanta competencia e indiferencia de los pasajeros, el cantito de este vendedor hace la diferencia y tal vez sonsaca alguna miradita complice
La cantante ciega: nos sorprendió con su estridente canto y su voluminoso equipo de sonido volviendo de CNA, cerca de medianoche. No se si sería un poco sorda además, lo cierto es que el equipo portátil que llevaba estaba demasiado alto y un poco saturado, sumado a su no tan afortunada voz. Lo rescatable de todo esto es como las desgraciadas realidades llevan a las personas a sobrevivir con arte, sin pudores, puritos ni planteamientos. Asi es el arte de la realidad, que supera cualquier ficción.

El vendedor de lentes irrompibles: ese fue tal vez el primero que vi. Su estilo se asemejaba al del vendedor ambulante porteño, ese que exalta y florea su producto, buscándole mil utilidades. Este remarcaba el hecho de que sus lentes eran absolutamente irrompibles y para comprabar aquella aseveración los golpeaba contra los pasamanos del metro. Se bajo y no vendió ni uno.

jueves, 4 de julio de 2013

.-.-.-.-.-.-.Salio la Magia.-,-,-,.-.-.-.-.-.



Es común entre la jerga viajera apelar a la frase " pintó la magia y salió el dedo" o " no teníamos donde dormir, pintó la magia y terminamos en un casa con pileta", "estabamos parchando, llegó un gringo y pinto la magia: me compro un trampo de 50 dolares", etc, etc Situaciones como las descriptas hay por montones en la historia personal de cada viajero. El témino magia se utiliza en la mayoria de los casos como una metafora, aunque muy pocas veces en su sentido literal. Voy a contarles una historia donde la magia realmente me salvó de una multa y un mal trago.

Viajar e tren  por Europa no es barato. Cada artista callejero idea su forma para hacerlo sin que su bolsillo sufran grandes consecuencias. A veces se paga el billete y otras veces no. Y de esa forma a fin de temporada, el ahorro a veces es tan sustancial que da para comprar un billete de avión a sudamerica.

Iba camino a Florencia y segui el consejo de un amigo que me dijo:  -subite al flecha rosa, el tren rápido, es solo una estación de Bologna.
Mientras el regional demora casi 2 horas, este recorre el mismo trayecto en 30 minutos.

Se hacia de noche, habíamos pasado todo el lunes intentando irnos de Modena con otros colegas en la misma situación, sin auto y lleno de cosas. Asi que llegando a Bologna le hice caso. Tipo 21 estaba en el tren mas cheto que haya subido ( exceptuando los suizos).
Una pantalla marcaba 157 km por hora y un revisor se acercaba hacia mi. Me pidió el billete y esbocé una serie de pantominas para hacer tiempo. Busqué en todos los bolsillos, incluso en la maleta, pero el billete no estaba.

Creyeron que me estaba burlando ellos y me pidieron documentos al tiempo que me invitaban cordialmente a acompañarlos. En el trayecto a la oficina del tren me informaron lo que podría llegar a pasar por mi infracción.

Rapidamente cambie de táctica: el pollito mojado.
- Excusa. Io sonno artisti di strada...
- Lui e magico- me respondió el guarda y acto seguido con un cable de un cargador de celular me propuso un desafio. Si adivinab como hacía el truco me dejaba ir. La verdad me la vi chunga, porque no lo entendía.
A pesar de explicarle que yo era payaso, el seguía creyendo que era mago.
Recordé esa frase: la mejor defensa es un buen ataque. Asi que sin perder tiempo le saque el cable de la mano y le mostré el único truco que sé y cada tanto hago en mi show. Me hice un nudo con el cable alrededor del cuello y apreté para ahorcarme. Sin embargo el cable se soltó.
El guarda quedó loco. Me pidió que se lo enseñe para hacerselo a su hija.

Ese momento fue glorioso. Me relaje. Empecé a disfrutar de la situación.  Esa era la magia, la verdadera magia del viaje. Pasé los siguientes 10 minutos intentando explicarle el truco. Llegaron otros guardas y se sorprendieron ante tal extraña situación.

Faltaban escasos 4 minutos para llegar a Florencia, cuando el rubio de pelo engominado que cumplia labores como guarda en el Flecha Rosa Milano- Roma me dio la mano y me dijo: esta vez te salvo la magia.
Yo asentí y agregué para mis adentro: esta y cuantas otras.

lunes, 10 de junio de 2013

Actitudes de Semáforo



Una tarde noche de Domingo en un semáforo de Villahermosa, México me propuse un juego. Cada vez que volviera a dejar las monedas, escribiría una actitud, gesto o estereotipo del público que paraba en el faro. He aquí los resultados 

El señalón  “pedíle al de al lado”
El sugerente: “vos  si que sos bueno, porque no vas a la tele a probar suerte”
El lector: lee la letra chica de la factura del gas, la etiqueta del perfume para el carro, lee lo que sea con tal de hacerse el que está en otra cosa.
El friolento: justo en el semáforo le dio frio y cierra la venta.
El prometedor: “te lo debo”, “la próxima”, “a la vuelta”
El apurado: saca la mano por la ventana,  la agita como diciendo “dale pibe termina rápido y pasa por tu moneda que me voy”.
El vanidoso: te mira y cuando pasas la gorra se maquilla o se arregla ante el espejo.
La señora de los dulces: te regala caramelitos o dulce para tus caries.
El desmadroso: toca bocina, grita, sube la música y hasta te invita un trago.
El escrachador: viene de gira y te obliga a fumar una seca o tomar un trago de birra.
La abuelita indagadora: “ No será para compras drogas, joven”, “ Ya estoy drogado”
La tímida: se tapa la cara para que no la veas riendo.
La indecisa: te doy o no te doy. 1 moneda, ay no se, 2, será mucho, será poco. Se puso en verde. No te doy nada.
El amarrete vergonzoso: oculta la miseria colaborando con mano cerrada.
El pensador de rodin: mira, analiza y al final no colabora
El mimo: los gestos para decir que no tiene.
Manenquenchu
Pulgar para abajo
De en punta al cuello
Dedo atravesando longitudinal mente la yugular. ( Varias interpretaciónes. Amenaza o estoy sin ni uno)
El trabajador: “hay mucha caña que cortar en el sur”. “Anda a laburar negro culiao” “ Vos nunca trabajaste atorrante, anda a agarrar una pala”
El despistado: boca abierta y mirada al horizonte.
El niño curioso: saca la cabeza por la venta.
El padre ideal: le dice los niños en el asiento trasero “ miren niños, ahí esta el payaso”
El malandro: y con esto no te animas (mostrándote una pistola)
El adolescente superado: viaja en el asiento delantero junto a su padre y te mira con cara de ya estoy grande para payasos.
La pareja de ancianos: antes de empezar ya sonríen, y se pasan todo el semáforo buscando la moneda sin ver el show.
El distraído: no se entera de nada y luego te mira con cara de “tu que quieres, que haces?” 
La reacción en cadena: si todos dan porque yo no. 
El Lamparoso: saca el billete por la ventana para que todos los vean.
El perdido: te toca bocina, te hacer cortar la rutina, te acercás porque pensas que va a poner en la gorra y era para preguntarte por una calle o dirección.
El negativo egocéntrico: el que llega al semáforo, dice no con la cabeza, como dándote a entender de que si él no tiene interés en verte el resto tampoco.
El homicida: se pasa el semáforo en rojo y te peina el rabo.
El centro del mundo: estaciona en senda peatonal y mira con cara de no me pienso mover...